viernes, 3 de mayo de 2013

un poema que sangra



me dijeron, el alma se ve en los velatorios,
es un collar que viborea
se va para arriba
Me dijeron, cuando atas un cabello a un anillo
hechas a correr el tiempo de la superstición
Cuando arrojas un vestido al fuego no te casas
Cuando clavas alfileres te alejas de las pesadillas
Cuando muere un padre te conviertes en  niebla
nombrar a tu enemigo delante de un espejo lo anula
Cuando se acalambra el pie derecho
ha entrado un ángel en la casa
Cuando muerdes tu lengua te perdonan
Si te bañas vestida
encuentras arañas detrás de las puertas
Si rompes una taza no cumples tus promesas
Coser tela clara con hilo oscuro disipa las dudas
Las moscas sobre lo dulce anuncian juegos
Las hormigas sobre lo salado atraen extraños
Los cajones vacíos te hacen presa de los sueños
Las alfombras fomentan los secretos
Los cuadros chinos impiden los viajes
Las cenizas sobre el piso blanco altera a los muertos
Cuando se apesta una planta
alguien te traiciona
Cuando rompes un cisne
nace una infamia
Cuando te miras en un vidrio opaco
 te enamoras de alguien que no vive,
Cuando sangras frente a un espejo te reconcilias con la sangre
Cuando sangras frente al poema
te inicias
me dijeron el alma se ve en los velatorios
es un collar que viborea
Atónita miré y creí



algo crece al fondo del jardín

No se escribe, se raya, se marca, se lastima Estas son tus uñas, tus fibras, tu lanza ésta es la huella, el surco, la ceguera el pas...