martes, 18 de junio de 2013

qué es ser poeta jóven


Qué es ser poeta joven?
Mojar la cama con sangre infantil?
Tener incerteza en lugar de razón?
Alucinación en lugar de sueño?
asistir sin reposo, piedad ni herencia?
Y qué es ser poeta viejo?
Esperar que este bonsái al costado de la cama
nos de la sombra suficiente?
Viviendo sin crecer?
Creciendo sólo para podar
lo que florezca?

domingo, 16 de junio de 2013

algo sobre mi padre

Todo tiene solución exepto la muerte 
-decía mi padre- 
 cuando estabamos del mismo lado 
Los pastizales estaban altos, sin cortar
La única preocupación era el nudo correcto de la tanza 
 en el carrete


Nunca más supe de él,
No tuve apariciones, ni ruidos,
 ni sueños perturbadores. 

Qué dirá de la muerte ahora?
Pensará soluciones? 

Quizás 
 ya no busque resolver nada
Haya dejado crecer el pastizal
Haya olvidado el nudo correcto de la tanza
Se dedique a esperar 
un ruido
un sueño 
algo mío y perturbador
desde la muerte





Mi padre no sabía sangrar


Mi padre no sabía sangrar, pero aprendió a fumar como un jinete de la muerte. Encendía su cigarrillo y se sentaba en un rincón de la casa. Había humo en su mañana. La rabia y la ceguera le crecían por la siesta.
Cuando se fue, no pude llorar. 
Todavía en medio de la noche veo la colilla encendida, una luz que no alcanza a iluminar nada, pero prende  fuego a todos los rostros de mi mente.
Acerco mi frente y arde la proximidad de mi padre
El aprendió a justificar su ausencia con la muerte y yo aprendí a jugar que me desangro. Pero no es cierto. Lo único cierto es que fumo en la oMscuridad de aquel rincón. Llevo a mi padre al pulmón y me siento como él, en el borde de la rabia y la ceguera.
Soy una mujer distante. Soy la herida hermética que mi padre no aprendió a sangrar. Y él es también mi radical y más cerrada herida. Por eso cada noche nos sentamos en silencio, con más fuego que espanto, nos sentamos a extinguir lo que no pudo apagarse con la muerte. Me esfuerzo por sangrar pero sólo cae ceniza.

el fuego que aún queda

El fuego que aún queda no alcanza a encender mi cigarrillo Necesidades y abismos  imitan la luz del día Duermo bajo los efectos...